En el transcurso de la investigación que realizaba para la presente exposición, uno de mis mayores gozos fue descubrir la obra de Georges Bédard en la colección permanente del Canadian Museum of Civilization. Bédard es un pintor autodidacta, oriundo de Quebec y especializado en paisajes profundamente originales, cuyos temas y estilo altamente personales producen resultados de gran exhuberancia y que simplemente da gusto mirar. Bédard no hace ningún intento por ser realista en el sentido convencional de la palabra. Aunque sus temas son bastante reales ‚ tales como el monte Everest, el Yukón, abetos, manzanares ‚ lo que uno ve es, sobre todo, la imaginación de Bédard.
Es fácil reconocer un paisaje de Bédard. La primera característica notable es que todo está representado en capas ‚ el firmamento arriba, la tierra abajo, los campos escalonados como arrozales, los manzanares colocados en niveles a manera de estadio deportivo, las nubes suspendidas en galerías celestes y todas las capas consecutivas que forman las montañas. A veces se tiene la impresión de estar viendo la esencia misma de los sujetos: su superficie y lo que se encuentra por debajo de la misma, todo simultáneamente ‚ parecería que fueron pintados de adentro hacia afuera.
La segunda característica notable de un paisaje pintado por Bédard es su simetría: el lado derecho de la pintura es un reflejo invertido del lado izquierdo y un interesante elemento al centro entre ambos llama la atención.
Bédard inició su carrera artística relativamente tarde en la vida. En efecto, era un ingeniero jubilado que cuidaba a su esposa enferma en casa cuando empezó a pintar para distraerse y ayudarse a pasar el tiempo. Sus familiares y amigos comentaron que sus pinturas eran "lindas, lindas, lindas", según dice, y le alentaron a continuar.
El medio favorito de Bédard es la pintura acrílica sobre madera, aunque no duda en aplicar pegamento, arena, rocas y tierra a la superficie cuando el tema lo exige. Las palabras "apasionado" y "exuberante" me vienen a la mente siempre que miro alguna de sus pinturas ‚ de hecho, incluso cuando miro el reverso de alguna. En efecto, al reverso de prácticamente todos sus cuadros, Bédard ha escrito el título en grandes letras y luego dos o tres renglones de intensos comentarios.
Cuando Bédard habla sobre su obra, sus comentarios son interesantes. "Hay toda clase de cuentos de hadas", dice. "Sólo hay eso y la mitad son mentira. Lo que yo prefiero existe dentro de mí. Le puedo mostrar algo que usted nunca ha visto antes ‚ ése es mi punto fuerte, mi talento, aunque eso mismo me diferencia también de otros artistas y hace que mi obra sea única en Canadá".
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Georges Bédard (1912 - )
Montagne à 2 piques du grand nord canadien près de 3 cent pied atid
s.f.
Acrílico en cartón
67.50 X 90.00
Canadian Museum of Civilization
Foto de Georges Bédard
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